El secreto mejor guardado: cambiar de base de maquillaje, con cada estación

La costumbre más común es usar el tono de base de maquillaje que más se asemeje a la tonalidad de tu piel, indiferentemente de la época en que el año se encuentre… pero no es así como lo hacen los maquilladores profesionales, descubre porque cambiar de tono según la época del año es tan eficaz para dar mejores resultados finales cuando se realiza un maquillaje y has de este tips tu mayor aliado a la hora de maquillarte.

Así como las estaciones cambian alrededor del año, las necesidades de tu piel con respecto a cobertura, también lo hacen.

Cuando estamos en invierno lo recomendable es optar por coberturas del tipo densas, que sean de todos claros, evitar los colores brillantes, buscando en cambio un efecto mascara.

Por su parte si la estación en la que no encontramos es el verano o la hermosa primavera, eso indica que es hora de utilizar una base más ligera y subirle al tono del color (siempre dentro de la paleta de colores acorde a tu piel).

En cuestión de bases también es bueno optar por las versiones en crema sobre los polvos traslucidos, ya que extenderlas con uniformidad se logra en mejor medida ya sea usando brocha, esponja o tu propi mano; además que te brinda un aspecto jugoso y nutrido evitando el efecto contrario al deseado que se forma cuando hay mucho calor y el polvo queda atrapado en las pequeñas grietas de tu piel.

En esta generación representada por las selfies, el prototipo de belleza y el maquillaje ha cambiado, es necesario estar siempre lista para una foto tomada por uno mismo en cualquier momento del día, por lo que el neceser de maquillaje se ha transformado en todo un arsenal de artículos que ayudan a crear ese aspecto atrevido y que demuestra seguridad que es utilizado como medio de expresión.

Pero por más cotidiano que parezca, lograr el objetivo puede transformarse en un gran desafío. Cambiar el tono de la base según la temporada es una de las herramientas que te ayudaran a obtener los resultados deseados. Para lograrlo también debes tomar en cuenta lo siguiente:

  • Una piel hidratada: la base solo debe colocarse sobre una piel hidratada y limpia, aplica crema hidratante previa a la base. Una vez absorbida completamente, aplica la base en pequeños toque para evitar rastros con aspectos grasosos.

 

  • Recuerda la premisa de que menos se traduce en más: en la búsqueda de ocultar o corregir desperfectos en la piel, mucha veces logramos justamente el efecto contrario al poner demasiado producto en la zona dañada, lo que hace que resalte la diferencia de textura entres esa y otras zonas, por lo que se debe procurar aplicar la menor cantidad de producto posible.

 

Recuerda que tu piel no se acaba en la barbilla: no se debe notar la diferencia entre el tono de la piel de tu cara y el tono del cuello.

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